Hoteles con encanto

Villa Campestri, el paraíso del virgen extra

A 35 kilómetros de Florencia y a 6 km. de Vicchio di Mugello, en pleno corazón del valle de la Toscana, se encuentra el paraíso del aceite de oliva virgen extra. Villa Campestri Olive Oil Resort es una espléndida villa renacentista construida alrededor de una antigua fortaleza del siglo XIII que cuenta, entre otras piezas de interés, con frescos del pintor florentino Lorenzo di Bicci y preciosas cerámicas decorativas de Galileo Chini.

Rodeada de 3.000 olivos de las variedades tradicionales toscanas de las que se obtiene un virgen extra de intenso color y sabor persistente, Villa Campestri ofrece al afortunado visitante una experiencia única articulada en torno a tres grandes ejes: arte, historia y relajación. Un auténtico paraíso terrenal que presume de un espectacular parque privado de 120 hectáreas, elevando a su máxima plenitud la sabia combinación de arte y naturaleza.

Aquí, las opciones se antojan casi infinitas: sesiones y cursos de cata dirigidos por Gemma Pasquali; disfrutar del irresistible placer que supone Salus Per Oleum (SPO), un relajante masaje en plena naturaleza a base de aceites de oliva procedentes de todo el mundo; descansar en cualquiera de las 26 habitaciones, suites y apartamentos del complejo, que respetan el diseño y ubicación originales, así como en la bucólica piscina situada en medio de un bello y antiguo jardín que ofrece una magnífica vista del valle de Mugello; pasear en bicicleta para admirar hermosos paisajes, castillos renacentistas, olivares milenarios y detenerse en bellos pueblos cargados de historia; buscar trufas con ayuda de un experto y aprender su uso en cocina; establecer un vínculo aún más profundo con esta maravillosa tierra mediante la plantación de un olivo que producirá cada año su propio aceite de oliva; o descubrir el encanto de su propia capilla privada consagrada.

Y sin olvidar los elaborados platos que conforman la carta del restaurante L’Olivaia -nombrado en 2013 mejor restaurante de aceite de oliva en Italia-, que gira en torno a dos conceptos bien definidos: L’Olio dal Vivo (el arte de cocinar con aceite de oliva sin fuego, entre cocido y crudo) y Olio e Tradizione, con interpretaciones libres de la cocina toscana en clave oliocéntrica.

El AOVE sirve de inspiración al chef Andrea Perini para crear platos únicos en una mágica sinfonía de aromas y sabores que combinan hábilmente la innovación y la tradición, la sencillez y el refinamiento.

Villa Campestri Olive Oil Resort
Via di Campestri, 19-22
50039 Vicchio di Mugello (Firenze, Italy)
T.: +39 055 8490107
F: +39 055 8490108
villa.campestri@villacampestri.it
www.villacampestri.com
Propietario: Paolo Pasquali

Hacienda La Hoyabuela, un oasis entre olivos

Enclavada en el centro geográfico de Andalucía (España), a escasos kilómetros del municipio granadino de Algarinejo, en el corazón de los Montes Occidentales y en medio de un mar de olivos centenarios, Finca Olivar La Hoyabuela es un precioso cortijo de finales del siglo XIX reconstruido sobre los restos de una antigua alquería árabe que mantiene el molino y la bodega de aceite originales.

Algarinejo es un pueblo del poniente granadino situado en las estribaciones del Parque Natural Sierra de la Subbética, a 15 minutos del pantano de Iznajar -el mayor embalse de agua de Andalucía- y próximo a localidades que constituyen la cuna del barroco andaluz por su importante patrimonio histórico-artístico, tales como Priego de Córdoba, Montefrío, Lucena o Cabra. Nos encontramos en plena zona olivarera de la Denominación de Origen Protegida Priego de Córdoba, la última frontera de Al-Andalus en la reconquista por los Reyes Católicos del Reino de Granada, que guarda en su entorno destacados atractivos turísticos, arqueológicos y naturales aún poco conocidos, entre ellos un paisaje único reconocido como el paisaje mediterráneo por excelencia, el mayor jardín del mundo creado por la mano del hombre.

Aquí se encuentra Finca Olivar La Hoyabuela, perteneciente desde hace más de seis generaciones a la familia Sánchez de la Cuesta, y que en sus orígenes fue una alquería árabe sobre cuyas ruinas se fue configurando una típica hacienda de olivar andaluza, con almazara o molino de aceite. En ella se encuentra la bodega, preparada para acoger eventos reducidos de hasta 160 personas.

Remodelada en 1994 para dotarla de las comodidades del siglo XXI, La Hoyabuela es lugar de encuentro perfecto para reuniones familiares y eventos de amigos, así como para la difusión de la cultura del aceite de oliva y la Dieta Mediterránea, principal objetivo de las sucesivas generaciones que han ido dirigiendo la explotación agrícola. Ya en 1906,  el general  D. Felipe Sánchez de la Cuesta Navarro contribuyó a la mejora y modernización de este olivar, instalando la prensa hidráulica que se conserva en perfecto estado y que se mantuvo en uso hasta finales del siglo pasado, como paso necesario para la obtención de un aceite de mayor calidad que el que se producía entonces . Posteriormente, su hijo, D. Gabriel Sánchez de la Cuesta, catedrático de Medicina,  comenzó a dirigir importantes investigaciones científicas  encaminadas a demostrar las bondades del consumo de aceite de oliva virgen para la salud y que fueron continuadas por su  hijo Felipe, también catedrático de Medicina, conocedores de que el secreto de la longevidad de los corazones mediterráneos residía en buena parte en su mágico elixir, el oro líquido.

Ambos, apasionados por la historia, la arquitectura y el paisajismo, reformaron la hacienda reconstruyendo la torre de la antigua alquería sobre sus ruinas y el jardín árabe, un placer para los cinco sentidos donde el agua es la principal protagonista gracias al pequeño riachuelo y a las numerosas fuentes y acequias.

Sólo mujeres

Hoy, la finca corresponde a una generación integrada sólo por mujeres. Las cuatro hermanas -Pastora, Paula, Fabiola y Gabriela-, capitaneadas por su madre, Pastora, mantienen la misma pasión por el aceite y cuidan con mimo y esmero su propiedad, intentando transmitir la importancia de su legado a las nietas que ya aprenden a corretear entre los olivos.

Un legado que ahora comparten a través del exclusivo proyecto de oleoturismo que se lleva a cabo en La Hoyabuela, donde se organizan visitas guiadas bajo demanda que permiten reconocer algunos de los principales valores que definen el estilo de vida mediterráneo: la importancia de la familia, el respeto a la naturaleza, la alegría de vivir.

Un proyecto que supone una vuelta a los orígenes, huir de las prisas y el ruido para disfrutar de la caricia  de la brisa entre  los olivos, el aroma a naturaleza y  un intenso acercamiento al aceite de oliva. Hablamos de la forma más directa de conocer el aceite de oliva y todo el encanto que rodea al mundo olivarero; de acercarse a sus propiedades saludables, a sus múltiples usos y matices, diferentes según cada variedad.

Actividades personalizadas

La casa dispone de cinco hermosas habitaciones dobles con capacidad para un máximo de 10 personas, perfectamente equipadas con todo lo necesario para disfrutar de unos días de descanso y hacer de su estancia una experiencia inolvidable, en régimen de B&B o pensión completa. Su completo programa de actividades -personalizadas según los intereses de los visitantes, en grupos reducidos y bajo demanda- incluye catas de vinos, quesos y aceites dirigidas por las propietarias; clases de cocina española para descubrir los mejores maridajes gastronómicos con el AOVE como protagonista, a través de recetas familiares conservadas y transmitidas a lo largo de generaciones -todo ello elaborado con productos y hierbas aromáticas procedentes de la huerta de la finca o bien de productores locales-; talleres de elaboración de jabones y cosméticos con aceite de oliva -una de las que más éxito suele cosechar entre los más pequeños-; rutas gastronómicas guiadas por las mejores bodegas y restaurantes de la región; actividades de senderismo, picnics, rutas a caballo y en kayak; e incluso clases de flamenco y yoga.

Además, la hacienda ofrece sus magníficas instalaciones para la celebración de bodas, eventos, rodajes y sesiones fotográficas, al tiempo que en los alrededores se puede disfrutar de un gran número de actividades al aire libre y de la rica gastronomía de la zona.

Sofisticada sencillez

Los clientes que visitan La Hoyabuela, principalmente procedentes de EEUU y Australia, son personas que valoran la sofisticada sencillez de este estilo de vida, la calidez de la acogida y la autenticidad del lugar. “Son las personas más interesadas en conocer en profundidad el mundo del aceite, al que se acercan sin prejuicios y casi siempre con una gran información previa. Lo importante es acercar la cultura del aceite a través de las personas; sólo entendiendo el quehacer diario y el esfuerzo por conseguir un producto excelente, compartiendo la experiencia en el origen, es cuando conseguimos que se enamoren del aceite de oliva para toda la vida. Para ello es imprescindible acoger a las personas que nos visitan en La Hoyabuela como verdaderos amigos con los que compartir nuestra mesa, nuestra conversación, nuestra familia. Son experiencias que ni ellos ni nosotros olvidamos”, señala Fabiola Sánchez de la Cuesta, experta catadora de aceite.

Finca Olivar La Hoyabuela pertenece a la exclusiva red  de alojamientos Greatness Collection (Culture Tradition Heritage), una cuidada selección de castillos, palacios, casas de campo y mansiones de propiedad privada que constituyen auténticos tesoros escondidos del patrimonio histórico-artístico español.

San Rocco, el tesoro de Istria

Situada en la parte noroeste de la península de Istria, una bella región del norte de Croacia cuyo territorio también comparten Italia y Eslovenia en un singular mosaico de culturas y paisajes, en Brtonigla (Verteneglio en italiano), ciudad del vino y del aceite de oliva, construida sobre las ruinas de un antiguo castillo, todo está muy cerca. El mar, de aguas cristalinas azul turquesa, a 5 kilómetros. Eslovenia, a 10 km. Italia, a 30. Y los olivos centenarios de la familia Fernetich, propietaria del hotel-boutique San Rocco -que tan buena sombra procuran en los meses de estío-, apenas a unos pasos de este complejo turístico y gastronómico en el que el reputado aceite de oliva virgen extra istrio reclama su merecida cuota de protagonismo.

Una antigua leyenda cuenta que hace miles de años, antes de que los seres humanos se hubieran asentado en Istria, en el valle del río Mirna vivían gigantes. El principal era el gigante Dragonja -es el nombre del río al norte de Istria-, llamado también Orač (arador) porque aró un surco de Ćićarija hacia el mar. Todavía hoy se dice que el gigante Grozd, hijo del gigante Dragonja, se esconde en los bosques de Istria.

En el hotel y restaurante San Rocco se conjugan las tradiciones, fragancias y sabores de la bella Istria, la península más grande del mar Adriático y la prefectura más occidental de Croacia, cuya privilegiada situación geográfica, su excelente clima y fértiles suelos explican siglos de tradición vitivinícola y olivarera. Todo ello en una atmósfera familiar que invita al sosiego y a la contemplación de parajes de naturaleza virgen que casi siempre conducen al mar. El hotel se eleva sobre una colina con vistas al río Mirna en el pequeño pueblecito de Brtonigla, de menos de 2.000 habitantes, apenas a una decena de kilómetros de Novigrad y Umag, y a 60 kilómetros de Puna. Pero Brtonigla también resulta ideal para los amantes del descanso activo: equitación, ciclismo, senderismo, espeleología…

Auténtico museo al aire libre, inundado de fuertes y fortalezas de la Edad de Bronce que constituyen su principal patrimonio cultural, Brtonigla es una localidad de clara influencia italiana que dista apenas unas pocas horas en coche de grandes ciudades europeas como Venecia, Viena, Munich, Milán o Florencia.

Este antiguo caserío familiar reconvertido en julio de 2004 en hotel boutique -en cuya restauración se ha respetado el espíritu y ambiente característicos de un lugar lleno de tradición y encanto- ha sido designado como Best small and boutique hotel en Croacia durante cinco años consecutivos. Propiedad de la familia Fernetich -Tullio, Rita, Teo, Luana y Rocco-, sus anfitriones se esfuerzan por regalar al visitante una estancia placentera en un entorno de excepcional belleza, intimidad y elegancia, ante cuyos encantos cayeron rendidos ilustres visitantes como Dante, Julio Verne, James Joyce o Robert Koch.

El complejo constaba de tres edificios: la vivienda principal (Master’s villa), un antiguo establo para los boškarin istrios –una raza de bueyes originaria de Istria- y un recinto para guardar los carros y demás utensilios agrícolas. Ubicado en pleno centro de la población, el hotel se encuentra rodeado de un parque donde el huésped puede disfrutar de la paz y tranquilidad del lugar mientras lee un libro a la sombra de los olivos o simplemente quedarse dormido arrullado por los sonidos mágicos de la naturaleza.

Restaurante gourmet

Miembro de la Association des Jeunes Restaurateurs d’Europe, el restaurante gourmet San Rocco es uno de los mejores exponentes de la escena culinaria istria y croata, como lo demuestran sus numerosos galardones y el hecho de haber sido incluido en algunas de las más prestigiosas guías gastronómicas tanto nacionales como internacionales (Veronelli, Gault Millau, Wo ist Österreich, Le Guide de l’Espresso, A tavola con il Nordest, Magnar Ben, 100 leading Croatian restaurants, Istrian gourmet guide -ésta última editada por el Patronato de Turismo de Istria-).

En el espacio donde antaño se elaboraron vinos de las variedades malvasía y terrano, el local ofrece una atractiva y amplia propuesta gastronómica basada principalmente en productos de temporada tales como pescado fresco de la zona, trufas, setas, jamón, caza y otras especialidades típicas de Istria.

La cocina de San Rocco es el feliz resultado de una constante labor de investigación basada en la tradición. Sus exquisitos manjares se acompañan de una extensa carta de vinos con más de 200 referencias y una amplia selección de aceites de oliva vírgenes extra de la región. Los menús de temporada incluyen recomendaciones sobre los aceites que mejor maridan con cada plato. El restaurante, con capacidad para 25-30 comensales, ofrece en verano la posibilidad de disfrutar de una agradable terraza al aire libre situada junto a la piscina y el jardín.

San Rocco Extra Virgin Olive Oil, el orgullo de la familia

En las proximidades del hotel San Rocco se encuentran los olivos centenarios de la familia Fernetich, cuyos frutos son recogidos a mano durante el otoño. El aceite de oliva virgen extra San Rocco -a la venta en el establecimiento-, incluido en la prestigiosa guía Flos Olei del experto italiano Marco Oreggia, cuenta con una larga tradición familiar y se obtiene mediante prensado en frío de las mejores variedades autóctonas de aceituna -hasta 11 existen en Istria-, caracterizadas por su tolerancia a bajas temperaturas y de las que se obtienen aceites muy aromáticos y con una elevada proporción de ácidos grasos.

Pasión e investigación se dan la mano para producir un virgen extra que no sólo es el gran protagonista de las delicias gourmet que se pueden degustar en la cocina de San Rocco -tanto en el restaurante gourmet como en el popular konoba, de cocina tradicional y bajos precios-, sino que constituye la base de una gran variedad de tratamientos de belleza ofrecidos por el Wellness & Spa Centre del complejo hotelero. Sin duda, el mejor recuerdo de su paso por San Rocco.

www.san-rocco.hr